Muchos me preguntan si fui la primera beba del 90 y mi respuesta siempre es la misma, “fui la primera nena y salí en los diarios”

Nací en una familia bastante nómade para mi gusto, y cuando hablo de familia no solo hablo de mamá, papá y hermanos. Hablo de toda la familia, abuelos, tíos, primos…

Somos una familia muy unida, no sólo nos une la sangre y el amor, también las ganas de vernos cada día, pero no son las mismas ganas del que tiene a su familia a la vuelta de la esquina. Nosotros somos de los que esperamos con ansias nuestras vacaciones, las fiestas de fin de año, los cumpleaños de 60 o 70, los bautismos, los egresos, esperamos tener tiempo para VIAJAR y vernos. 

Crecí con eso, con las ganas de viajar. Cada viaje era un disfrute increíble, en tan solo 3 4 o 5 días queríamos hacer todo, todos juntos, todo el tiempo. Y las despedidas eran de esos dolores dulces como escuche decir a Patricio. 

Así fue desde siempre, nací en Bahía Blanca, mi infancia fue en Mar del Plata, mi adolescencia y gran parte de “adultez” en Buenos Aires, a los 24 años me fui a El Calafate y hoy estoy Brasil, Rio de Janeiro.

Cuando resumo eso a la gente que voy conociendo a los largo del tiempo, tengo varias respuestas “que bueno, viviste en todos lados” “¿Cuántos años tenes?” “que copado, vivís viajando”

Y me voy a centrar en la última frase, creo que mi resumen de vida a la pregunta “¿De dónde sos?” lo hago tan liviano que la gente no sabe, que atrás de eso esta todo lo que conté al principio.

Uno puede decir “bueno imagino que estas acostumbrada” y si me preguntas mi respuesta es “NO, todavía no me acostumbro”. Lo que si me considero es una persona que se adapta muy fácil, no solo a los lugares, sino a las personas, a los grupos, a las escuelas, a los trabajos, al clima, a las costumbres, en fin, me adapto a lo nuevo. 

Tengo tres hermanos varones, soy la mas chiquita y la única nena. Creo que ellos también se acostumbraron a eso, a VIAJAR, piensen que son más grandes que yo, ellos también nacieron VIAJANDO, pero esa es otra historia…

Siempre pensé que odiaba las distancias. Que viajaba porque mi familia lo hacía. Pensaba que algún dia encontraría MI LUGAR.

Una vez leí en un baúl de madera de mi hermano Lucas una frase que hoy me acompaña a todos lados “NO SE VIAJA PARA ESCAPAR DE LA VIDA, SE VIAJA PARA QUE LA VIDA NO SE ESCAPE” 

El 4 de diciembre del 2017 llegué a Brasil, Rio de Janeiro. HOY con 28 años, a pesar de la distancia, de estar lejos, de extrañar… me di cuenta de algo muy importante, APRENDÍ a querer este ESTILO DE VIDA, aprendí a querer VIAJAR y estoy convencida que este no será mi último destino.

 

Categorías: 1 de Enero de 1990

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